Derecho Concursal · Unión Europea

Da de baja tu empresa del registro con un abogado de disolución de sociedades

La disolución es el paso final y formal que elimina a una empresa del registro oficial, pero solo puede alcanzarse después de haber resuelto cada activo, acreedor, declaración fiscal y asunto laboral. Te conectamos, sin coste, con un abogado de disolución de sociedades que gestiona bajas en toda Europa, para que la empresa termine de forma limpia y no quede nada que pueda volver a perjudicarte.

  • Baja definitiva gestionada
  • Obligaciones pendientes cerradas primero
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Para quién es

Una empresa solo termina de verdad cuando el registro lo dice

La disolución de sociedades es el acto de poner fin a la existencia jurídica de una empresa, normalmente retirándola del registro mercantil una vez completado un proceso de liquidación. Es el momento en que la sociedad deja de existir como persona jurídica y ya no puede ser titular de activos, celebrar contratos ni ser demandada en su propio nombre. Llegar a la disolución no es automático: en la mayoría de las jurisdicciones sigue una secuencia formal de cierre que incluye liquidar o resolver las deudas, presentar las cuentas finales, tramitar las bajas fiscales y de seguridad social y obtener las certificaciones correspondientes. Algunos países permiten además un procedimiento simplificado de baja para empresas pequeñas, inactivas o sin activos. Los administradores que asumen que la empresa ya ‘no existe’ solo porque cesó la actividad se sorprenden a menudo al descubrir cuentas bancarias, números fiscales o deudas todavía vivos, y a ellos mismos todavía responsables.


Por qué las empresas permanecen en el registro

La disolución se atasca cuando se ignoran los cabos sueltos.
Cada cuenta abierta mantiene viva a la empresa.

Una cuenta bancaria, una inscripción fiscal o un solo acreedor pendiente bastan para bloquear la baja y mantener expuestos a los administradores.

01

Obligaciones pendientes ocultas

Un antiguo arrendamiento, una factura de proveedor o un préstamo latente pueden aflorar justo al intentar la baja, bloqueando la disolución hasta que se liquidan o resuelven formalmente.

02

Faltan certificados fiscales y registrales

La mayoría de los países exigen la confirmación de la autoridad fiscal y de la seguridad social antes de disolver una empresa. Las inscripciones pendientes o no resueltas son una causa habitual de denegación de la baja.

03

Creer que la empresa ya no existía

Los administradores a menudo creen que dejar de operar pone fin a la empresa, pero esta sigue en el registro con sus obligaciones de presentación intactas. Ese vacío les deja expuestos a sanciones y reclamaciones que daban por superadas.


Qué obtienes

Un abogado de disolución que termina el trabajo por completo

Solo te conectamos con abogados que acompañan a las empresas hasta el final de la baja, no solo a mitad de camino.

Asuntos pendientes cerrados

Tu abogado identifica cada deuda, cuenta e inscripción abierta y las resuelve o liquida una a una, para que nada bloquee la disolución ni reaparezca más tarde.

Certificados y presentaciones obtenidos

Los certificados fiscales, de seguridad social y registrales se obtienen en el orden correcto, y las cuentas finales y las presentaciones de baja o cierre se preparan y presentan correctamente.

Activos y contratos resueltos

Los activos restantes se transmiten o realizan y los contratos pendientes se extinguen debidamente, de modo que ninguna obligación ni valor quede varado dentro de una empresa que ya no existe.

Deberes de los administradores cumplidos

Tu abogado te guía por los deberes finales de los administradores y garantiza que la disolución se complete conforme a derecho, protegiéndote de reclamaciones posteriores y de cualquier responsabilidad personal que pudiera surgir después.


Cobertura

Abogados de disolución de sociedades en toda Europa

La disolución y la baja se rigen por el derecho societario nacional del país donde está inscrita la empresa, de modo que el abogado adecuado conoce el registro y el proceso de certificación de ese país. Gestionamos casos en los siguientes países y más:

EspañaFranciaAlemaniaItaliaPaíses BajosBélgicaPortugalIrlandaAustriaPoloniaGreciaSuecia+ más países de la UE / EEE

Preguntas frecuentes

Disolución de sociedades — dudas habituales

¿Qué diferencia hay entre disolución y liquidación?

La liquidación es el proceso de resolver los asuntos de la empresa —realizar activos, pagar acreedores y repartir el remanente— mientras que la disolución es la retirada definitiva de la empresa del registro una vez completado ese proceso. En la práctica, ambas suelen formar parte de la misma secuencia de cierre.

¿Puedo disolver una empresa que aún tiene deudas?

Generalmente no mediante una simple baja; las deudas deben liquidarse o la empresa debe liquidarse antes a través de un procedimiento concursal. Intentar disolver una empresa con acreedores pendientes puede exponer a los administradores a responsabilidad, por lo que conviene que un abogado evalúe la situación antes de presentar la solicitud.

¿Qué es una baja o disolución simplificada?

Muchos países ofrecen un procedimiento de baja simplificado para empresas pequeñas, inactivas o sin activos que no tienen deudas pendientes. Los requisitos de elegibilidad y las declaraciones exigidas varían según la jurisdicción, y una declaración falsa puede tener consecuencias, por lo que debe gestionarse con cuidado.

¿Necesito el certificado fiscal antes de disolver?

En la mayoría de los países europeos, sí: la empresa necesita normalmente la confirmación de la autoridad fiscal y, a menudo, de la seguridad social de que no hay nada pendiente antes de autorizar la baja. Un abogado confirma exactamente qué certificados exige tu país.

¿Qué pasa con una empresa inactiva si no hago nada?

Una empresa inactiva suele permanecer en el registro con obligaciones continuas de presentación y comunicación, y puede acumular sanciones o ser dada de baja de oficio en algunos países. Dejarla sin resolver puede mantener expuestos a los administradores, por lo que generalmente conviene cerrarla debidamente.

¿Pueden responder los administradores después de disuelta la empresa?

En ciertas circunstancias, sí; por ejemplo cuando las obligaciones no se resolvieron correctamente, o cuando la disolución o baja se basó en declaraciones inexactas. Completar el proceso correctamente es la principal protección frente a reclamaciones posteriores.


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Cuéntanos dónde está inscrita la empresa y en qué fase te encuentras, y te conectaremos con un abogado de disolución que completa bajas en ese país cada día, sin coste y sin obligación de contratar.