Derecho Concursal · Unión Europea
Cierra una Empresa Correctamente Con un Abogado de Liquidación Que Gestiona Cada Paso
Cerrar una empresa rara vez es cuestión de firmar un formulario: implica saldar a los acreedores, vender activos, repartir lo que quede y presentar las cuentas correctas en el orden correcto. Te conectamos, sin coste, con un abogado de liquidación que gestiona liquidaciones voluntarias y concursales en toda Europa, para que el proceso se haga bien y evites la responsabilidad personal.
- Liquidaciones voluntarias y concursales
- Obligaciones con acreedores y Hacienda gestionadas
- Sin coste por la conexión
Sin compromiso. Sin costes ocultos.
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Para quién es
Toda empresa que termina necesita un cierre legal y ordenado
La liquidación es el proceso formal de disolución de una empresa: cesar su actividad, realizar sus activos, pagar a los acreedores en el orden correcto y repartir el sobrante entre los socios antes de que la sociedad se dé de baja del registro. Una empresa solvente puede optar por una liquidación voluntaria, mientras que una que no puede pagar sus deudas suele entrar en una liquidación concursal, que en la mayoría de países exige un administrador concursal habilitado. Las normas son estrictas: los administradores tienen deberes que subsisten hasta la extinción, los acreedores deben ser notificados y clasificados correctamente, y la autoridad fiscal casi siempre es acreedora privilegiada. Equivocarse en el orden —o dejar una empresa inactiva y sin cerrar— puede exponer a los administradores a responsabilidad personal, inhabilitación y reclamaciones que afloran años después.
Por qué las liquidaciones salen mal
La liquidación rara vez fracasa por mala intención de los administradores.
Fracasa cuando se omiten o retrasan los pasos legales.
Los administradores que cierran una empresa sin seguir el orden legal pueden afrontar reclamaciones personales, inhabilitación y facturas fiscales inesperadas.
Tipo de liquidación equivocado
Elegir un procedimiento de solvencia cuando la empresa es en realidad insolvente —o al revés— tiene consecuencias graves. Un abogado confirma qué vía se ajusta a la situación financiera real antes de presentar nada.
Acreedores pagados fuera de orden
El derecho concursal fija un orden estricto de prelación, y las deudas fiscales y laborales suelen cobrar antes que los acreedores ordinarios. Pagar primero a la parte equivocada puede exponer a los administradores a reclamaciones de reintegro.
Empresa inactiva sin cerrar
Muchos administradores simplemente dejan de operar y mantienen la empresa en el registro, sin saber que las obligaciones de presentación, fiscales y contables continúan. Una empresa sin cerrar puede acumular sanciones y pasivos mucho después de que el negocio haya desaparecido.
Qué obtienes
Un abogado de liquidación que cierra la empresa correctamente
Solo te conectamos con abogados y administradores concursales que realizan liquidaciones de forma habitual, para que el proceso sea legal, completo y sin cabos sueltos.
Procedimiento correcto elegido
Tu abogado evalúa la solvencia y elige la vía correcta —voluntaria o judicial, solvente o concursal— para que la empresa se disuelva conforme a las reglas adecuadas desde el inicio.
Acreedores y Hacienda saldados
Cada acreedor se notifica y clasifica correctamente, se publican los anuncios legales y la reclamación de la autoridad fiscal se gestiona debidamente, protegiendo a los administradores de futuras exigencias de reintegro.
Activos realizados y distribuidos
Los activos de la empresa se venden y valoran correctamente, y el producto se reparte en el orden legal, devolviéndose cualquier sobrante a los socios y dejándolo debidamente contabilizado.
Protección de los administradores
Tu abogado gestiona los deberes del administrador durante todo el proceso, presenta las cuentas finales y los trámites de baja, y te ayuda a evitar la responsabilidad personal derivada de un cierre irregular.
Cobertura
Abogados de liquidación en toda Europa
Los procedimientos de liquidación se rigen por el derecho nacional, por lo que el abogado adecuado es aquel que conoce las reglas de disolución del país donde está registrada tu empresa. Tramitamos casos en los siguientes países y más:
Preguntas frecuentes
Liquidación — preguntas habituales
¿Cuál es la diferencia entre liquidación voluntaria y concursal?
La liquidación voluntaria cierra una empresa que puede pagar íntegramente sus deudas, mientras que la concursal disuelve una que no puede. El procedimiento, los requisitos del administrador concursal y los deberes de los administradores difieren mucho, por lo que la clasificación correcta importa desde el principio.
¿Puedo simplemente dejar de operar y abandonar la empresa?
No. Las obligaciones de presentación, fiscales y contables suelen continuar hasta que la sociedad se disuelve formalmente, y dejarla inactiva puede acumular sanciones y pasivos. Los administradores conservan deberes legales hasta que la empresa queda totalmente liquidada y dada de baja.
¿Quién paga los costes de la liquidación?
Los costes suelen pagarse con los propios activos de la empresa, y en una liquidación concursal los honorarios del administrador suelen cobrar antes que los acreedores ordinarios. Si los activos no bastan, los administradores pueden tener que financiar el proceso, según la jurisdicción y las circunstancias.
¿Respondo personalmente de las deudas de la empresa?
No automáticamente, pero los administradores pueden afrontar responsabilidad personal en casos concretos —por ejemplo, seguir operando en situación de insolvencia, pagar preferentemente a algunos acreedores o no solicitar el concurso cuando es obligatorio—. Un abogado evalúa tu exposición antes de que actúes.
¿Cuánto dura una liquidación?
El plazo varía según el país, el tamaño de la empresa y si hay acreedores o tribunales implicados, y suele ir de unos meses a bastante más de un año. Una liquidación voluntaria de una empresa sencilla suele ser más rápida que una concursal con litigios.
¿Necesito un administrador concursal habilitado o un abogado?
En la mayoría de países europeos, una liquidación concursal debe ser dirigida por un administrador concursal habilitado, mientras que un abogado orienta el aspecto legal y de deberes del administrador. Te conectamos con el especialista adecuado para tu país, de modo que ambas vertientes queden cubiertas.
Revisión gratuita del caso
Cierra tu empresa sin dejar pasivos atrás
Cuéntanos dónde está registrada la empresa y por qué la cierras, y te conectaremos con un abogado de liquidación que gestiona disoluciones en ese país a diario, sin coste y sin obligación de contratar.